Ciprés (Cupressus sempervirens)

Conocemos bajo la denominación científica Cupressus sempervirens, a el ciprés común o ciprés de origen mediterráneo, una especie de árbol de hoja perenne que forma parte de la familia de las Cupresáceas.

Con una vida muy longeva, este árbol es un perfecto ejemplo de resistencia y adaptación al medio, ya que hay ejemplares de este árbol que han vivido más de 1000 años.

953-cupressocyparis-x-leylandiiEn algunas regiones del mundo, y sobretodo en los Estados Unidos, se conoce a este árbol como “ciprés italiano“, pues esta especie es muy habitual en la región de Italia, pese a que el Ciprés no es un árbol originario de allí.

El árbol ciprés común puede llegar a alcanzar una altura que varía entre los 25 y los 30 metros, aunque algunos ejemplares de manera excepcional pueden llegar a alcanzar los 35 metros de altura.

Sus hojas poseen una forma muy característica, pues se presentan en pequeños ramillos con forma de escama de aproximadamente unos 2 o 5 milímetros de longitud.

Gracias a estos ramos los cipreses son capaces de dar forma a un follaje denso de una tonalidad verde oscura.

Sus ramas son finas y delicadas, con una forma cilíndrica o tetragonal que con el paso del tiempo y durante su época adulta, es decir durante la mayor parte de la vida de un árbol, es de una tonalidad verde oscura mate.

Los cipreses son unos árboles que también ofrecen flores, siendo las flores masculinas de forma cilíndrica y con tono amarillento, que lanzan su polen durante los meses de febrero y marzo.

Las flores femeninas forman diferentes conjuntos de pequeñas formaciones de piñas o conos grisáceos, que cuando maduran suelen adquirir un aspecto leñoso y gris.

Su época de floración llega a lo largo de la primavera, dando lugar veinte meses después de la polinización a la fase de maduración final.

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