Ciprés siempreverde (Cupressus sempervirens)

El ciprés  siempreverde es un árbol de hoja perenne que puede llegar a alcanzar hasta los 35 metros de alto y cuenta con un tronco columnar fibroso y muy fuerte. Su origen está el oeste de Asia, aunque  es en la isla de Chipre donde mayor número encontramos, isla cuyo nombre en griego se ha utilizado para identificar a la propia especie (cupressus deriva del griego kypros). 

Sus ramas tienden a crecer muy erguidas, por lo que la copa acaba en una punta bastante acusada y tienen una gran densidad de follaje. Aun así hay otros tipos que tienen unas hojas que crecen de manera más horizontal y que dan lugar a un follaje más desperdigado y una copa de tipo clásica piramidal.

cipres comun

Las hojas están posicionadas en nudos muy próximos y se colocan de manera opuesta. Son simples, con una base ancha, ovaladas y pequeñas, de aproximadamente 1 milímetro de longitud. Además, en su dorso cuentan con una membrada resinosa de manera que casi no se ve el tallo.

En cuanto a manera de reproducción, el ciprés produce unos conos que aparecen a finales de invierno o comienzos de la primavera. Los conos se convierten en piñas y maduran a finales de otoño dos años después de comenzar a crecer. Después de eso pueden permanecer cerradas mucho tiempo. Ahora vamos con las formas y características de los conos:

  • Conos masculinos: son de unos 5 a 8 mm de longitud, alargados y de color pardo.
  • Conos femeninos: son parecidos a los masculinos pero sobresalen menos. Una vez maduran y se convierten en piñas alcanzan los 3 o 4 centímetros de diámetro, tienen un aspecto grisáceo y satinado. Su escamas son de tipo leñoso con forma poligonal  y con apófisis dorsal.
  • Las semillas se encuentran en un número de 6 a 20 por escama, por lo que en una sola puede haber cientos. Están comprimidas y vagamente aladas.

 

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